Boletín de Estética Nº 26

El sentido fisiológico de la belleza: Mariano Barrenechea y la estética de Nietzsche

Mauro Sarquis
CIF/CONICET

Resumen

Este artículo tiene por objetivo general la profundización de nuestro conocimiento sobre la influencia nietzscheana en el pensamiento estético-musical de Mariano Antonio Barrenechea (1884-1949), mediante un análisis de sus desarrollos en torno al “valor biológico” de la belleza y a la naturaleza peculiar de lo “bello-musical”. Dicho análisis se ejecuta en tres momentos diferentes en su obra Historia estética de la música (1918). En primer lugar, la investigación se centra en el comienzo de la argumentación estética de Barrenechea, vertebrada a partir de un fragmento póstumo de Nietzsche en el que se fundamenta la necesidad de superar una estética meramente receptiva o “femenina”. Como segunda instancia del análisis, la investigación se detiene en la “reducción de los juicios estéticos a postulados biológicos”, operada por Barrenechea en un intento por imitar la metodología nietzscheana desplegada en el tercer libro de Der Wille zur Macht, “La voluntad de poder como arte”. Finalmente, el tercer momento del análisis corresponde a una puesta en paralelo de las conclusiones de Barrenechea acerca del sentido fisiológico de la belleza con las nociones nietzscheanas de “transfiguración” y “afirmación”. En el transcurso del trabajo cobran relieve no sólo las presencias de Nietzsche, unas veces manifiestas y otras un tanto eclipsadas, sino también las ausencias, es decir, la omisión probablemente deliberada de de-terminados conceptos.

Catálogos decadentes: de la biopolítica al dispositivo estético
Mariano Sverdloff
Universidad de Buenos Aires/CONICET

Resumen

El presente artículo, que incluye imágenes de colecciones científicas, criminológicos y artísticas finiseculares, intenta interrogar la figura de la colección. El catálogo, una de las formas más recurridas del archivo biopolítico finisecular, es también uno de los procedimientos centrales de la literatura fin-de-siècle: À rebours (1884) de J.-K. Huysmans,Monsieur de Phocas (1901) de Jean Lorrain, Le chercheur de tares (1898) de Catulle Mendès pueden de hecho ser leídos como colecciones de rarezas y deformidades. Ahora bien, hace ya algunas décadas que el discurso crítico y teórico vuelve sobre el corpus de la décadence, en un acercamiento que parece desbordar el simple interés historiográfico. La puesta en serie, la deformación del lenguaje, la lectura de la modernidad como antinaturaleza, la relación entre crítica y clínica, tópicos tales como el despedazamiento o la artificialidad del cuerpo, son elementos que encuentran, tanto en la crítica como en el arte y la literatura contemporánea, una obvia resonancia. Esta relectura delfin-de-siècle puede entenderse, pues, como una arqueología que la reflexión crítica hace sobre sí misma para comprender sus propias condiciones de enunciación. Para hablar de la décadence, la crítica construye nuevas colecciones de aberraciones, como si la décadence obligara a los discursos a proponer sus propias series: el objeto de las páginas que siguen es interrogar esa persistencia de la serialidad decadente.

Texto completo en formato PDF